martes, 30 de noviembre de 2010

Buenos Aires de plata


Buenos Aires se viste de plata
y grita su furia en truenos de novela
y yo aquí encerrado, a punto de salir a deambular.

Cuando Buenos Aires llora
ya no quedan meras certezas
y el surrealismo se presta a caminar.

El repiqueteo de las lágrimas ajenas
se hacen propias al rozar sus penas con las mías
y Buenos Aires se hace una.

Es cuando todos se ocultan en sus muros
el hombre se vuelve autista y culpable
y Buenos Aires se apropia de los sentimientos.

Las plumas de los románticos
los pasos de los aventureros
las sonrisas de los pesimistas
los cuchillos de los suicidas
Buenos Aires se hace teatro
mientras grita su furia en truenos de novela
y sólo los amantes de la soledad, como del romanticismo puro
son capaces de consolarla.

Ya salgo Buenos Aires de plata
Ya cruzo la puerta, mujer, para poderte consolar...


Sin Alas

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Tártaro azul


Podría escribir en esta inhóspita noche
los versos más tristes que pueda recitar
desperté de un largo letargo
y me encontré con tu nombre, nada más.

Un abismo, un choque y dos figuras
que se desangran por dominar
no hay luna si no hay cielo
no hay sol sin que te pueda nombrar.

Grito que el amor se muere, no quiero más
basta de estrellas opacas, paisajes sin horizontes
realidades que, como tal, obligo a distorsionar
mientras tus ojos devastan lo poco que tengo de mí.

Al borde de un suicidio emocional, por más ruta abierta que tenga
como hago para no recordarte más
si siento que la puerta está abierta
que en la oscuridad
te puedo encontrar.

En la retórica de mis silencios profundos y las metáforas ficticias
se esconden el deseo de tus labios carmesí y el cantar de tu dulce voz
Soy culpable como tan imbécil
por volver a caer al tártaro
y devorarme solo en el mismo rincón.

Y mientras mi ciudad se muere, jamás logró importarnos
somos dos desconocidos en el rosal
sólo ruego a un Dios berreta que estés en mis brazos
para poder seguir y caminar de nuevo
sin tener que llorarme por la soledad.

Grito tu nombre en azules misterios
Evoco tu risa frente al mar
Pero no puedo, no debo más que mutilarme en tormentosos sigilos
mientras vos simplemente jugás.

Ay Ay Ay, vuelve el romanticismo idiota en mí
(Alejandro Caminos, 2010)

La dedicatoria se te hace obvia, querido mortal.
Sólo por esta noche voy a dejar en limpio esta combinación, pero eso no quiere decir que vayas a salvarte. Porque, como todo ser humano vulgar, TODO TE LLEGA. SIEMPRE.
NO ME OLVIDES.

Sin Alas

jueves, 4 de noviembre de 2010

Almagro

Barrio añejo y olvidado
Almagro canta tu tango de ayer
mientras Gardel acompaña con su china criolla
y al dos por cuatro vemos el amanecer.
Mañanas en el Abasto, como un hormiguero
dame dinero, trabajo y fe
y El Banderín que se alza en Billinghurst y Guardia Vieja
con fútbol, política y un café.
Adoquines untados en milongas
cuando el cielo nostálgico empieza a llover
bailan los recuerdos con sus spikas
y Cambalache predice lo que hoy vamos a ver.
Almagro ruidosa y apurada
¿Dónde quedó tu andar tranquilo?
ahora todos somos gacelas que vienen y van
desconfiando del reloj y del destino.
Almagro de jinetes ciegos y caprichosos
nenes que no ven más allá de su ventanal
que se tapan los oídos y no quieren escuchar
lo que los demás tienen para cantar.
Ay Almagro, si Troilo te viera
vestida de moda e intranquila
danzando sola por Corrientes
mientras la gran ciudad devora tus avenidas.
Dulce barrio, que evoca distancias y melodías
dulce ser, Almagro, existes y te recuerdan
por una cabeza, por tu canción de ayer.
(Alejandro Caminos, 2010. Letra elegida para el libro Todos tenemos algo que contar: El Barrio)

Sin Alas